Quienes contemplan flores son, en su origen, quienes contemplan cuadros. Observan la mañana primaveral en el jardín del cuadro y los altibajos de las personas. Todo se ha vuelto vacilante y difuso, como la realidad o la fantasía. ¿Quién sigue apreciando el cuadro y quién ya se ha quedado dormido con las luces apagadas?