El viento es errático y siempre te escapas de mis dedos cada vez que pienso que estoy a punto de agarrarte. Eres como el viento que no quiere volver a casa, como se donde estas, dices que eres el hogar del mundo. Pero también dijiste que la calle en la que te gusta vivir, siempre te gusta una persona. Muy tranquilo pero muy solitario, con hojas frías que soplan al anochecer y un poco de luz de estrellas en el cielo nocturno. Todos mis pensamientos son sobre ti, descubrí que poco a poco nos estamos volviendo extraños, y gradualmente somos diferentes unos de otros...