Hice una apuesta con los dioses, apuesto a que me amas, pierdo, bailaré para despedirme de ti. Después de una obra de teatro, me despido de ti, te deseo que no haya viento ni lluvia año tras año, y deseo que tú y yo nunca nos volvamos a ver. Desde entonces, no ha habido noticias, y mi propia naturaleza está vacía.