La obra de arte irradia una rica estética clásica. El maquillaje de las figuras evoca la próspera dinastía Tang, con decoraciones florales en la frente que aportan un toque de sutil encanto. El delicado maquillaje de ojos y cejas realza una belleza exquisita. La vestimenta presenta armoniosas combinaciones de colores, con un elegante verde como tono principal, complementado con una vaporosa gasa morada y adornado con accesorios dorados, logrando un efecto lujoso y refinado. Las figuras se representan en poses relajadas entre flores y plantas, sosteniendo instrumentos musicales, lo que contribuye a la estética general.