¡La voz cae, la danza se mueve! Las mangas de las nubes se balancean ligeramente para bailar con las mariposas, y la cintura delgada gira lentamente la faja de seda flotante, bailando con gracia al ritmo del corazón. Parece una mariposa revoloteando levemente, como una hoja caída meciéndose en el aire. Como un ramo de flores en el monte, torciendo la cintura al ritmo del viento, la leve sonrisa siempre ondea en el rostro. .