En el frondoso bosque, el dobladillo de su vestido verde Hanfu se alzaba imponente, y con una mochila en la mano, parecía un hada de tiempos antiguos. La tierra suave bajo sus pies, las ramas y hojas exuberantes en lo alto, cada brizna de hierba y cada árbol que recogía en su mochila, junto con su vida poética.