Al adentrarse en un mar de coloridas flores de colza, ¡aparece de repente una joven con kimono! Su larga melena ondea, sus ojos brillan con un destello primaveral y sonríe suavemente mientras sostiene un molino de viento. La fusión del encanto antiguo y la primavera impregna el aire, creando un conmovedor cuento de hadas de tiempos pasados en cada fotograma.