He esperado las estrellas, la embriagadora brisa del atardecer, el arcoíris infinito. He esperado al pájaro blanco en la cresta de la ola, la tormenta implacable, la lluvia abrumadora. En estos años brillantes, me llena la ilusión, disfrutando de la pura alegría del té blanco y nada más. Espero el viento, y a ti.