Esta serie de obras utiliza un enfoque suave para capturar el encuentro juguetón de la niña con la naturaleza: un primer plano juguetón de las yemas de sus dedos rozando las hojas, las ondulaciones de su falda al ponerse de puntillas y su repentina mirada hacia atrás, con sus pestañas colgando con la dulzura de todo un verano. Mientras la luz del sol se filtra entre los árboles, la inocencia de la niña crece junto con el aliento de las plantas.