Me encantan las flores de granado, pero siempre son exuberantes y verdes, lo que dificulta capturar su belleza en fotografías. Así que pensé: ¿por qué no dejar que la modelo, como el espíritu de una flor de granado en plena floración, deambule por la exuberante vegetación, meciéndose a la sombra de los árboles? Tras su vibrante floración, regresa a la tierra. Por eso, titulé esta serie "El alma de la flor de granado".